Nuestras viñas están repartidas entre Artajona y su entorno más cercano.

Son parcelas trabajadas desde hace generaciones, algunas jóvenes, otras con muchos años de historia, pero todas con algo en común: el cuidado directo de quienes las cultivan.

La tierra, el clima y el ritmo del campo marcan el carácter de nuestros vinos. No buscamos forzar nada, sino acompañar lo que cada viña ofrece.

  • ARTAJONA

    Las viñas de Artajona marcan el carácter de la bodega.

    Suelos, clima y orientación definen vinos honestos, equilibrados y con identidad propia.

    Aquí encontramos desde viñas jóvenes hasta parcelas más antiguas, que siguen aportando complejidad y memoria al proyecto.

  • OTRAS VIÑAS

    Junto a las viñas de Artajona, trabajamos parcelas en Mendigorría y Tafalla, así como uva blanca procedente de colaboradores de confianza en Larraga y Miranda.

    Estas viñas complementan el viñedo principal y nos permiten ampliar la expresión de nuestros vinos, siempre desde una misma forma de entender el campo y el trabajo bien hecho.

1 de 2
  • La garnacha ocupa un lugar destacado en nuestro viñedo y es una de las variedades que mejor expresa el carácter de la zona. Junto a ella conviven otras variedades que aportan equilibrio y complejidad a nuestros vinos.

  • Junto a ella conviven otras variedades como tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y moscatel, que completan el viñedo y nos permiten trabajar distintos perfiles, siempre desde el respeto al origen y a la tierra.

  • Esta diversidad es clave para entender nuestros vinos: una combinación de variedades, parcelas y edades de viña que aporta complejidad y personalidad, sin perder el vínculo con Artajona.

Todo empieza aquí, en las viñas que rodean Artajona.
El resto del camino lo hace el tiempo, las personas y el respeto por la tierra.